

Hackers con direcciones IP de origen en China tomaron el control de las computadoras en el Laboratorio de Propulsión Jet de la NASA en noviembre pasado, según un informe del inspector general de la agencia espacial.
El ataque fue hecho por intrusos con acceso a las credenciales de 150 empleados de la NASA. Además, el informe indica que la investigación en curso descubrió que los hackers adquirieron la capacidad de "modificar, copiar o borrar archivos sensibles" y "cargar las herramientas de hackingpara robar las credenciales de otros sistemas de la NASA".
"En otras palabras", escribe el inspector general Paul K. Martin, "los atacantes tenían pleno control funcional sobre estas redes".
Aunque destacó, este ataque estaba lejos de ser la única violación de las redes y computadoras de la NASA.
En el año fiscal 2011, la NASA informó que fue objeto de 47 incidentes de piratería, 13 de ellos comprometieron las computadoras de la agencia. En total, 5,408 incidentes de seguridad informática "que dieron lugar a la instalación de software malicioso o el acceso no autorizado a sus sistemas", informó la NASA en 2010 y 2011. Leer Mas

La protesta contra las condiciones de los trabajadores en las fábricas de Apple dio un paso "virtual". Hackers entraron al servidor de la compañía Foxconn, encargada de proveer equipo electrónico para la empresa de Steve Jobs, y publicaron datos de los empleados.
Foxconn, el mayor fabricante de electrónica del mundo, es acusada por ONGs de mantener en condiciones deplorables a sus trabajadores. Un grupo llamado Swagg Security publicó en internet el nombre de usuario y clave de Terry Gou, fundador y presidente de Foxconn.
El escándalo de la empresa asiática inició luego de una ola de suicidios de sus trabajadores. Incluso, hace semanas quien es considerado el segundo hombre más rico de Taiwán declaró que para él "administrar un millón de animales era un dolor de cabeza", en referencia a sus empleados.
Diarios como The New York Times denunciaron, entre otras cosas, salarios miserables, condiciones de trabajo inseguras, jornadas interminables, un pésimo acondicionamiento de las fábricas y el hacinamiento en dormitorios comunitarios en los que se alojan hasta 20 personas por habitación.
Dichas revelaciones despertaron la preocupación de millones de consumidores. Más de 250 mil personas han firmado peticiones en las que afirman que, como clientes de Apple, exigen que sus productos sean resultado de una producción que se rija bajo la ética, justicia y seguridad laboral.
"Enterarnos de las condiciones bajo las cuales se fabrican los iPhones y iPads me hace no querer comprarlos. Esperamos presionar a Apple para que siente un precedente para otras compañías de tecnología", señala uno de los textos. Fuente

